Desconexión digital

Desconexión digital. El horizonte de la nueva normativa

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El auge del teletrabajo ha hecho necesaria una nueva legislación que regule y garantice el derecho del profesional a la desconexión digital.

La desconexión digital es más que un derecho del trabajador. Es una necesidad para mantener alto su nivel de productividad y de compromiso con la empresa. Por todo ello, ahora es más necesario que nunca, una regulación más completa que recoja todos los nuevos condicionantes surgidos a raíz de la pandemia.

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Desconexión digital. La normativa del trabajo a distancia

El 12 de julio entró en vigor la Ley 10/2021, que regula el trabajo a distancia en nuestro país. En su artículo 18 se recoge el derecho que tiene el trabajador a la desconexión digital, bajo los mismos términos establecidos por La Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.

En esta última se indica que todos los trabajadores “tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respecto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de su intimidad personal y familiar”.

Además, serán los propios empleadores los que deben definir las modalidades por las que se hará efectivo este derecho a través de políticas internas y previa audiencia con la representación de los trabajadores.

Es decir, que nada ha cambiado en la nueva normativa con respecto a la desconexión digital. Y eso, a pesar de que las condiciones laborales de los profesionales que trabajan desde sus hogares es una tema que preocupa en nuestro país y también en Europa. En enero de este año los eurodiputados pidieron a la Comisión una ley que permitiera la desconexión del trabajo fuera del horario laboral, sin consecuencias y en la que se establezcan unos estándares mínimos para cumplir con los derechos de los trabajadores a distancia.

Y ¿por qué es tan necesario? Según fuentes del Parlamento Europeo, el 27% de las personas que trabajan desde casa lo hacen también durante su tiempo libre. Las consecuencias de esto son varias pero la más clara es el desequilibrio que se produce entre la vida laboral y personal del profesional.

Las medidas que se quieren adoptar son:

  • La imposibilidad de exigir a los trabajadores que estén disponibles fuera de su horario.
  • Evitar que los trabajadores que ejerzan el derecho a la desconexión digital sufran consecuencias.
  • Considerar como actividad laboral la formación profesional a distancia. “No deben tener lugar durante horas extraordinarias o días libres sin una compensación adecuada.”

¿Es necesaria una ley específica que regule exclusivamente la desconexión digital?

El parlamento europeo dice que sí y también muchas organizaciones de trabajadores, ya que está demostrado que la salud y motivación del trabajador se resiente cuando se ve obligado a estar siempre disponible para la empresa.

Entre otras cuestiones, la resolución 21 de enero de 2021 reconoce que: “un registro efectivo del tiempo de trabajo puede contribuir a respetar el tiempo de trabajo contractual” y recuerda que “las personas que trabajan desde casa con regularidad son más del doble de propensas a trabajar por encima del límite máximo de cuarenta y ocho horas semanales y corren el riesgo de descansar menos de las doce horas requeridas entre días laborables”.

Por todos ello,las organizaciones empresariales y, en concreto, los responsables de los departamentos de Recursos Humanos deben seguir trabajando para que la desconexión digital de los trabajadores sea una realidad. Para avanzar de manera adecuada en las políticas de gestión del tiempo existen herramientas que permiten la automatización de tareas. La excesiva carga de trabajo supone un grave problema para el empleado pero también para la empresa que verá como se enrarece el clima laboral y se pierde productividad.

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